He vuelto de mis vacaciones por tierras del norte. He pasado 4 días en Hamburgo visitando la familia para la que trabaje hace ya casi un lustro. Seguro que muchos os acordaís de cuando fue Au-Pair, muchos creíais que yo o el niño acabaríamos locos. Aunque al final ambos resistimos fuertemente.
Pues me llevaban tiempo diciendo que volviese a hacer una visita, puesto que desde Noviembre no había vuelto a ir a verles, pese a estar no tan lejos de allí ( Hamburgo está a casi 3 horas y media de coche).
Para ir fui con un amigo de Hamburgo que estudia en Bochum, cómo el tiene coche, le pagé la parte de gasolina.
Una vez que llegué allí, el primer día estuv concentrada en una práctica que he de entregar para España. Pero ya el sábado me pasé el día jugando con el niño a Mikado y al ajedrez. Sin contar con un par de veces en las que nos peleamos, que también cuenta como jugar. El pequeño ya no es tan pequeño, por lo que si no me ando con ojo me mete unas buenas leches.
Una de las vecinas es supersimpática y cuando se enteró de que estaba allí me hizo una tarta deliciosa, la cual, entre el padre, el niño y yo, nos comimos en una tarde...
Como hacía sol y había que aprovechar nos fuimos a dar un paseo en barco. Allí hay barcos-buses. Van por el canal haciendo paradas como de si un autobus se tratase. Muchos hacen paradas en una especie de playas fluviales que los alemanes utilizan en verano para mutar en gambas rojas.
Por la tarde dos amigas de la EOI estaban por Hamburgo de visita.Por eso quedé con ellas y tomamos unos cocktails. Pero me tuve que volver pronto porque el abono de día que saqué sólo me era válido hasta las 3 am.
El domingo me dieron unos regalitos, una sudadera de Hamburgo y una bolsa de tela a juego. Además de varias revistas y unos jerseys que heredé de la hija de una vecina.
Lo peor o no peor, que no tan bueno, fue mi vuelta a casa.
Como mi vecino se volvía el martes, me volví con un billete de tren regional compartido. Leí un anuncio de alguien que buscaba compartir un billete , así que lo llamé y quedamos en la estación de tren en el andén.El billete era para Osnabrück, pero Osnabrück está en mi región y nuestra universidad tiene un abono que te permite viajar gratis en todos los trenes regionales de la región.
El problema es que es lento , lento, lento...paras en cada pueblo, además de que tienes que cambiar de tren varias veces esperando en las diversas paradas.
En mi caso el viaje duró ocho horas ( de las 19 a las 3 de la noche o mañana según como se quiera ver am) y unos 5 trenes y un metro. Todo sea dicho que la vuelta solo me costó 6 euros.
Pues me llevaban tiempo diciendo que volviese a hacer una visita, puesto que desde Noviembre no había vuelto a ir a verles, pese a estar no tan lejos de allí ( Hamburgo está a casi 3 horas y media de coche).
Para ir fui con un amigo de Hamburgo que estudia en Bochum, cómo el tiene coche, le pagé la parte de gasolina.
Una vez que llegué allí, el primer día estuv concentrada en una práctica que he de entregar para España. Pero ya el sábado me pasé el día jugando con el niño a Mikado y al ajedrez. Sin contar con un par de veces en las que nos peleamos, que también cuenta como jugar. El pequeño ya no es tan pequeño, por lo que si no me ando con ojo me mete unas buenas leches.
Una de las vecinas es supersimpática y cuando se enteró de que estaba allí me hizo una tarta deliciosa, la cual, entre el padre, el niño y yo, nos comimos en una tarde...
Como hacía sol y había que aprovechar nos fuimos a dar un paseo en barco. Allí hay barcos-buses. Van por el canal haciendo paradas como de si un autobus se tratase. Muchos hacen paradas en una especie de playas fluviales que los alemanes utilizan en verano para mutar en gambas rojas.
Por la tarde dos amigas de la EOI estaban por Hamburgo de visita.Por eso quedé con ellas y tomamos unos cocktails. Pero me tuve que volver pronto porque el abono de día que saqué sólo me era válido hasta las 3 am.
El domingo me dieron unos regalitos, una sudadera de Hamburgo y una bolsa de tela a juego. Además de varias revistas y unos jerseys que heredé de la hija de una vecina.
Lo peor o no peor, que no tan bueno, fue mi vuelta a casa.
Como mi vecino se volvía el martes, me volví con un billete de tren regional compartido. Leí un anuncio de alguien que buscaba compartir un billete , así que lo llamé y quedamos en la estación de tren en el andén.El billete era para Osnabrück, pero Osnabrück está en mi región y nuestra universidad tiene un abono que te permite viajar gratis en todos los trenes regionales de la región.
El problema es que es lento , lento, lento...paras en cada pueblo, además de que tienes que cambiar de tren varias veces esperando en las diversas paradas.
En mi caso el viaje duró ocho horas ( de las 19 a las 3 de la noche o mañana según como se quiera ver am) y unos 5 trenes y un metro. Todo sea dicho que la vuelta solo me costó 6 euros.
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