domingo, 20 de junio de 2010

El cuarto de la lavadora o historias para no dormir


En mi residencia hay un cuarto de lavadoras y secadoras comunes. En concreto hay 4 lavadoras y 2 secadoras. Si tenemos en cuenta el número de habitantes, que debe rondar los 350 obtenemos númerosos problemas.
El cuarto está en el sótano de la residencia, al él se accede con la llave de la habitación propia, es decir, que cada residente puede entrar con la llave de su propia habitación.
Las máquinas funcionan con una tarjeta monedero de la universidad, y el coste de cada lavado o secado es de 1,30. Eso sí, cada cual ha de poner su propio detergente y suavizante.
En la misma sala hay una puerta que da a una sala de secado de la ropa. Allí puedes tender la ropa para que se seque sino quieres usar la sacadora. Para ello hay varias cuerdas en la pared o varios tendederos de metal en el suelo. Aunque vuelve a suceder lo mismo, cómo máximo pueden tender allí su ropa unas 10 personas, lo cual es insuficiente.
Pues este cuarto es una de mis zonas de socialización ya que entre que recoges la ropa y demás siempre conoces a alguien.
Yo a muchos de mis vecinos los conozco en profundidad. Ya que cuando alguien no recoge su ropa cuando acaba la lavadora y el resto están ocupadas, lo normal es que se la saques fuera ( para esto mucha gente deja fuera un cestito o bolsa ya preparada fuera, porque la mayoría de la gente no tiene ganas de estar pendiente de cuando acaba de lavar). Así que yo ya le he visto los calzoncillos y bragas a media residencia. Mi favorito es un chico, al cual le he sacado los calzoncillos ya dos veces... La primera vez me pilló en medio de la faena, y la segunda que me llegó y estaba sacando yo de nuevo su ropa de la lavadora, me hizo un comentario gracioso acerca de si le estaba acosando...
A mi sólo me sacaron una vez la ropa, y era un alemán rubio con pinta de "nerd". Así que no me hizo la verdad ninguna gracia. Menos aún porque mi lavadora había acabado hacía tres minutos, y el chico no había esperado ni eso para ver si yo bajaba. Además el cerdo de él no estaba metiendo mi ropa en mi cubo sino que la estaba dejando encima de la lavadora. Lo cual es asqueroso ya que por arriba suele haber polvo y restos de detergente. Le monté una gran bronca, gracias a la cual no creo que vuelva a sacarle le ropa a nadie de la lavadora...

Pero mi momento favorito es el de tender la ropa. Allí hay una silla con unos 20 kilos de ropa que al parecer la gente a olvidado abajo. Mi primera semana me pregunté como alguien puede hacer la colada y olvidarsele 6 meses... Sobre todo teniendo en cuenta que hay incluso nórdicas o ropa deportiva de marca. Pero a día de hoy que he visto que el montón a aumentado al menos otros 10 kilos he dejado de hacerme preguntas.

En esa sala , también me entran ataques de risa. Sin ir más lejos hace cosa de cinco días, vi tendidos unos calzoncillos que no tenían desperdicio. Eran blancos y tenían serigrafiado dos fotos de una chica ( deduzco su novia). Una de las fotos estaba en el culo y la otra en la pernera de los calzones. Para rematar el nombre de la susodicha se encontraba en las costuras de las piernas y la cintura, rematado todo ello con corazones en lugares "aleatorios". He intentado localizar una foto de algo similar en internet, pero ha sido imposible, deduzco que serían edición limitada.

2 comentarios:

  1. ya vess ! para que luego digan que hacer la colado no puede ser divertido !!! XD

    ResponderEliminar
  2. Alaaa no traumatices asi a mis pobres nerds! luego, cuando despechados se lancen a la dominacion del mundo, nos quejaremos. Entonces os diré que ya os lo advertí jajaja

    ResponderEliminar