Supongo que todos aquellos que estudiáis/trabajáis fuera habréis tenido este tipo de agenda. Esta agenda produce una sensación. La sensación de volver a casa unos pocos días, y sentir que vais a estirar cada segundo en casa hasta límites extremos. Esta agenda se caracteriza por los siguientes puntos:
1) Visitas de familiares programadas. Porque claro, la tía Paqui te echa mucho de menos y cómo no estás nunca en el Skype (maldita la hora que instalé a tía Paqui el Skype)…
2) Citas con médicos/dentistas/peluqueros. Y es que ese corte que tanto os gusta sólo sabe hacerlo Toñi, la peluquera del barrio. Lógicamente en la ciudad de origen nunca hay tiempo para hacer el tan necesitado empaste, pero esos tres días en casa tienen muchas horas así que cita con dentista y ya que estamos dermatólogo para aprovechar el día.
3) Acercaros a “x” tiendas a comprar ropa. ¿Cómo no ir de compras cuando en la nueva ciudad o mierdapueblo Zara parece estar prohibida? (en algunos casos se justifica, bien por la ropa fea nacional, véase Alemania, o por los precios prohibitivos de la ropa bonita, véase Alemania de nuevo).
4) Ser cebado por vuestra madre/padre como si no hubieseis comido en 15 años. Todo sazonado con comentarios dicotómicos:
· ¡Hijo, estás tan delgado! Desde que estás fuera no comes nada y mira que te mando tupers por MRW cada mes, pero nada…
· ¡Hijo cada día te pareces más a una vaca parida! Se ve que en ese piso hace falta mano dura, sólo coméis pizzas y fast-food de esa. ¡Qué juventud!
5) Hacer una lista con avituallamiento necesario hasta la próxima visita, véase comida, y tomar prestadas pequeñas cosas graciosas que un piso de estudiantes o de joven emancipado son objetos de lujo (champú del caro, Kleenex con dibujitos, menaje de cocina, folios blancos de los buenos, etc.)
6) Imprimir lo máximo posible, que la sangre de unicornio es cara y en casa te permiten imprimir hasta a color.
7) Ir a saludar a los vendedores del barrio que también te echan de menos.
8) Asistir a varias fiestas, quedadas y cenas. Esto puede llegar a causar que puedas tomar 5 cafés en un día si ese día coincide con visita de la tía Paqui.
9) Estudiar o hacer trabajos para los estudios porque tú te vas a casa pero el ritmo de tu nueva vida sigue. O bien acabar proyectos del trabajo, porque eres de fuera pues ajo y agua que la empresa bastante hace dándote los días libres.
Todas las veces que voy a casa no me las tomo como un descanso, sino como 7 días que se me que han de cundir como 14. Esas visitas son un cajón de sastre en el que meter todo aquello postergable que en tú nueva ciudad de origen te da por el saco hacer.
Aunque al final uno aprende a priorizar el tiempo a favor de familia y amigos. Lo duro es comenzar a darse cuenta de que se postergan esas tareas del día a día, porque hacerlas en la nueva ciudad sería aceptar que ya no se vive en la amada-odiada ciudad de origen.
Eso sí, la ropa no me la pienso comprar en Alemania ni de coñen.
Nos vemos la próxima semana en la Ciudad Vetusta.
Y estoy pensando que, si a eso le unes los problemas previos para irte a la nueva ciudad (papeleo burocrático, búsqueda de información de piso o residencia, universidad o escuela, comerte la cabeza para ver cómo vas a pagar todo eso, más papeleo burocrático etc,etc) te das cuenta que irte requiere un sacrificio previo bastante importante... y una buena dosis de paciencia a la vuelta!
ResponderEliminarPero lo importante es que al final termina mereciendo la pena! Y que coño... y lo contenta que se pone la tía paqui con que conozcas mundo !! La felicidad de la tía paqui no tiene precio! XD
Aquí te esperamos para matarte por ingestión masiva de cafeína. Aunque si te animas a salir alguna noche, puede que sea por ingestión masiva de alcohol :)
ResponderEliminar¡CUÁNTA RAZÓN! Lo peor de las visitas es llegar tarde a la mitad por querer tomarse esos 9 cafés diarios en 9 partes distintas del paraíso natural. El momento más traumático es cuando empiezas a hacer virguerías con las fechas de los vuelos pa poder volar en compañías q te permitan los 23 kg. En Dinamarca te tienes q traer hasta los garbanzos...;).
ResponderEliminarMe meo de la risa contigo! Qué bien redactado y como dice Anónimo Cúanta razón. Mucho ánimo en los preparativos y cuida mucho a la tía Paqui, que te echará de menos! jejeje.
ResponderEliminarPor cierto: Me parece estupenda la idea de resucitar el BOE.
Ahora además en algunas compañias, sólo dejan 2O miseros kilos. Y no son de la baratas exactamente...
ResponderEliminar